«De la semejanza y la desemejanza estableces los límites de una geografía. La ciudad es una suma de memorias que te superan a ti mismo. En la ciudad te encuentras con la memoria de sus anteriores habitantes. Cuando veo adoquines desgastados pienso en la de cosas que han pasado aquí, algo teóricamente tan indesgastable como un adoquín. El paso del adoquín que ocupa el tiempo es la memoria. Los adoquines tienen muchísima memoria. Es fascinante pensar en todo lo que nos contaría un adoquín si hablara: la sangre que se ha vertido, la meada, la leche que ha vertido un niño, el polvo que han echado dos encima, las ruedas de un carro».

 

(Extracto de una entrevista realizada a Joaquín Jordá por Ixiar Rozas realizada en Livorno ek 31 de enero de 2003, publicada en Begiradak. Miradas y memorias desde el margen. ROZAS, Ixiar, MALVENTI, Dario (Ed). 2005. Bilbao: Periferike)